El chupete anatómico es hasta un 43 %* más fino que un chupete anatómico normal, garantizando así: - un buen desarrollo del paladar, la mandíbula y las encías - un desarrollo dental sano: reduce el riesgo de una posición incorrecta de los dientes y de la separación entre los superiores e inferiores dientes - buen cierre de la boca: menos presión ejercida sobre los dientes - succión más natural y cómoda: el bebé coloca la lengua de forma más natural en la boca (pequeño escudo mamario en la cavidad oral).
Fabricado en silicona de grado médico, es reconocida por su resistencia, flexibilidad y suavidad, sin riesgo de alergia.