Resistencia a los antibióticos: todo lo que debes saber

Resistencia a los antibióticos

La resistencia a los antibióticos se ha convertido en una de las mayores amenazas para la salud mundial, para la seguridad alimentaria y para el desarrollo.  Una amenaza que conviene tener muy en cuenta ya que si no se ataja el problema, podríamos volver a la era anterior al descubrimiento de los antibióticos.

¿Qué son los antibióticos?

Los antibióticos son medicamentos que se utilizan para prevenir y tratar las infecciones bacterianas.  Su función es la de matar las bacterias o impedir que éstas se reproduzcan.

Hay que tener en cuenta de que los antibióticos no combaten infecciones víricas como el resfriado o la gripe.

Por lo tanto, debemos tener muy claro que si el causante de la enfermedad es un virus, tomar antibióticos no nos va a servir de nada, más bien todo lo contrario, puede provocarnos más daños que beneficios.

Un uso correcto de los antibióticos puede salvar vidas, pero utilizarlos cuando no son necesarios puede provocar que la bacteria cambie y pueda resistir los efectos de los antibióticos, causando lo que conocemos como resistencia bacteriana.

 

Resistencia a los antibióticos

 

La resistencia a los antibióticos: el alcance del problema

La resistencia a los antibióticos está aumentando en todo el mundo a niveles que resultan muy peligrosos. Puede afectar a cualquier persona, indenpendientemente de su edad o de su país de procedencia.

No son los seres humanos los que se hacen resistentes, sino las bacterias. Se trata de un fenómeno natural, aunque su uso indebido está acelerando el proceso provocando que cada vez sea más difícil combatir infecciones.

El principal problema que supone la resistencia a los antibióticos es el aumento de la tasa de mortalidad y los gastos que supone en costes médicos, y al aumentar y prolongarse los ingresos hospitalarios.

Cada día aparecen y se propagan por todo el planeta nuevas bacterias resistentes que ponen en peligro nuestra capacidad de tratar numerosas infecciones como la neumonía, tuberculosis, septicemia, gonorrea…  Infecciones que cada vez son más imposibles de tratar y que provocan más muertes, a medida que los antibióticos pierden su eficacia.

 

 

La resistencia a los antibióticos está poniendo en riesgo los avances de la medicina moderna y si no se ponen medios para atajar el problema, en unas décadas nos encontraremos con que no se podrán realizar cirujías complejas, ni transplantes al no poder hacer frente a las bacterias.

Para tener una idea del alcance que supone este problema, actualmente la resistencia a los antibióticos provoca 700.000 muertes a nivel mundial, pero se estima para el año 2050, el aumento de la resistencia cause unos 10 millones de muertes cada año, convirtiéndose en la primera causa de muerte, superando al cáncer.

En la actualidad ya son 193 países miembros de la ONU que han firmado una declaración histórica: una cuerdo global para hacer frente a la resistencia a los antibióticos. De hecho, es la cuarta vez en la historia de las Naciones Unidas, que un tema de salud es protagonista después de haberlo sido el SIDA, las enfermedades no transmisibles y el ébola, una atención que muestra la magnitud del problema.

 

 

En aquellos países en los que se puede adquirir antibióticos sin receta, tanto la aparición como la propagación de la resistencia microbiana empeora. Esto se debe a la tendencia que se tiene en recetarlos y la tendencia de la población de consumirlos en exceso.

España, después de Malta, ocupa el segundo lugar entre todos los países europeos que  utilizan más y peor los antibióticos.  El propio ministerio de Sanidad reconoce que es uno de los países con el índice más alto de resistencia, especialmente en patógenos bacterianos de ámbito extrahospitalario.

Si no se toman medidas infecciones comunes volverán a ser potencialmente mortales. Es necesario que cambie la forma de prescribir y utilizar los antibióticos. Aunque se desarrollen nuevos antibióticos si no modificamos el comportamiento actual, la resistencia a los antibióticos seguirá creciendo.

Además, junto con un cambio en nuestro comportamiento se deben incluir medidas destinadas a reducir la propagación de infecciones como la vacunación, el lavado de manos, la seguridad en las relaciones sexuales  y una buena higiene alimentaria.

 

 

Causas de la resistencia a los antibióticos

 

 

Prevención y control de la resistencia a los antibióticos

Adoptando ciertas medidas podemos reducir el impacto de la resistencia microbiana y conseguir limitar su propagación.

 

Prevención y control de la población

  • Tomar antibióticos sólo cuandos los prescriba un profesional sanitario certificado.
  • No consumir antibióticos si los profesionales sanitarios consideran que no son necesarios.
  • Seguir siempre al pie de la letra las instrucciones facilitadas por los profesionales sanitarios con respecto al uso de los antibióticos.
  • No utilizar los antibióticos que le hayan sobrado a otras personas
  • Prevenir infecciones mediante el lavado de manos, preparando los alimentos en condiciones higiénicas, evitando el contacto con enfermos, manteniendo relaciones sexuales seguras y manteniendo el calendario de vacunación al día.

 

Prevención y control de las políticas

  • Poner en marcha planes nacionales de acción para hacer frente a la resistencia a los antibióticos.
  • Mejorar la vigilancia de las infecciones resistentes a los antibióticos.
  • Reforzar las políticas, programas y la aplicación de las medidas de prevención y control de las infecciones.
  • Reglamentar y formentar el uso responsable de medicamentos de calidad garantizada.
  • Informar sobre el impacto de la resistencia a los antibióticos.

 

 

Prevención y control en los profesionales de la salud

  • Evitar infecciones mediante la higiene de manos, el instrumental y el entorno.
  • Prescribir y dispensar antibióticos solo cuando sean necesarios.
  • Notificar las infecciones resistentes a los antibióticos a los equipos de vigilancia.
  • Informar a los pacientes sobre cómo tomar los antibióticos de una forma correcta, también sobre la resistencia microbiana a estos fármacos y los peligros de su uso indebido.
  • Informar a los pacientes sobre cómo pueden prevenir infecciones (vacunación, higiene de manos, relaciones sexuales seguras, taparse la boca al toser o estornudar…)

 

 

Propagación de la resistencia a los antibióticos

 

 

 

 

El abuso de antibióticos en animales

Cuando hablamos de resistencia a los antibióticos no debemos olvidar al sector agrícola que es donde se están produciendo los mayores excesos.

A día de hoy, se utilizan más antibióticos en la producción de carne, que en la salud humana, sobre todo en las carnes de cerdo y pollo.

Algunos de los productores avícolas más importantes de España alimentan a sus pollos con una gran variedad de antibióticos. Esto no se hace solo para tratar una enfermedad, sino que es una practica generalizada.

 

 

Prevención y control en el sector agrícola

  • Administrar antibióticos a los animales únicamente bajo supervisión veterinaria.
  • No utilizar antibióticos para promover el crecimienot ni para prevenir enfermedades.
  • Vacunar a los animales para reducir la necesidad de administrar antibióticos.
  • Utilizar alternativas a los antibióticos siempre que sea posible.
  • Fomentar y aplicar buenas prácticas en todos los eslabones de la producción de alimentos.
  • Fomentar la seguridad biológica en granjas para prevenir infecciones mediante la mejora de la higiene y el bienestar de los animales.

 

Resistencia macrobiana

 

Fuente: OMS Organización Mundial de la Salud

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Autor Silvia

Silvia ha escrito 204 artículos en este blog.