Quemaduras leves o de primer grado: cómo tratarlas y curarlas

cómo curar las quemaduras leves

Las quemaduras de primer grado y las quemaduras por calor se producen cuando la piel entra en contacto con algo caliente: por el contacto con algún líquido caliente, vapor o por algún utensilio doméstico.

 

Algunos productos químicos, la electricidad, la fricción y una exposición prolongada al sol también pueden provocar quemaduras.

Sea cual sea la causa, ante una quemadura conviene tratar el dolor y prevenir que ésta se extienda, y seguidamente curarla.

 

Los diferentes tipos de quemaduras

Las quemaduras se clasifican en tres categorías:

  • Quemaduras de primer grado:

Son aquellas superficiales que están sólo en la capa superior de la piel. Este tipo de quemaduras enrojecen la piel, hinchándola y provocando dolor. Se pueden tratar en casa y tardan entre 7 y 10 días en curarse.

 

  • Quemaduras de segundo grado

Las quemaduras de segundo grado o parciales son más seria y requieren atención médica. La piel se enrojece, suelen presentar ampollas e hinchazón y duelen.

 

  • Quemaduras de tercer grado:

Las quemaduras de tercer grado son de espesor total. Destruyen la capa exterior de la piel (epidermis) y también las capas inferiores (dermis). La piel se vuelve negra, blanca, marrón o amarilla, se vuelve seca y gruesa, presenta   inflamación y no presentan dolor debido a que las terminaciones nerviosas han sido destruidas. Este tipo de quemaduras son muy serias y requieren tratamiento médico.

 

clases de quemaduras

 

 

Cómo tratar las quemaduras leves o de primer grado

Viendo que tanto las de segundo y tercer grado requieren atención médica, os vamos a explicar cómo tratar y curar una quemadura de primer grado, ya que son el único tipo de quemaduras que podemos tratar con éxito nosotros mismos en casa.

 

 

Para ello debemos seguir los siguientes pasos:

Aplicar agua fría en la quemadura entre 10 y 30 minutos

Lo ideal es hacerlo durante los primeros 20 minutos después de que se produzca la quemadura y nos sirve para limitar su expansión y aliviar el dolor, evitando que la quemadura empeore.

Nunca utilices hielo, agua helada, cremas o cualquier otra sustancia grasa para aliviar el dolor ya que esto podría dañar todavía más el tejido.

Si la quemadura es profunda, cúbrela con una gasa estéril o un paño húmedo y consulta con un médico.

Tras enfríar la quemadura, debemos comprobar que sea una quemadura leve. En el caso de que ésta sea más profunda o más grande, debemos buscar atención médica.

De la misma forma, debemos acudir al médico, si la quemadura está en una mano, en un pie, en la cara, en la ingle, en los glúteos, en la cadera, en las rodillas, en los tobillos, los hombros, los codos o las muñecas.

Es decir, aquellas quemaduras que afecten a una zona extensa de la piel, la cara o las articulaciones deben ser vistas por un médico ya que pueden ser de segundo grado y requerir tratamiento hospitalario.

 

cómo tratar una quemadura

 

Limpiar la quemadura

Una vez hemos enfriado la herida, debemos limpiarla suavemente con agua y jabón sin romper ninguna ampolla ya que podría infectarse.

 

En caso de quemaduras leves con dolor

Si la quemadura es dolorosa, podemos administrar un analgésico (paracetamol o ibuprofeno) para ayudar a mitigar el dolor.

No administres nunca ácido acetilsalicílico a niños menores de 2 años, ni a cualquier persona que tenga o se esté recuperando de varicela o de una gripe.

 

Cuidado de la quemadura

Podemos aplicar un tratamiento tópico sobre la quemadura. Una capa delgada de algún ungüento como Biafine, Aloe Vera o vaselina.

Si optamos por un ungüento o alguna pomada, debemos comprobar que no contenga antibiótico.

Para proteger la quemadura de roces y de presiones, podemos colocar una gasa estéril antiadherente ligeramente pegada o envuelta sobre ésta. La gasa se debe cambiar cada día por una nueva.

No se recomienda utilizar apósitos que dejen fibras ya que pueden quedar atrapadas en la quemadura.

 

Cómo tratar y curar una quemadura

 

 

A tener en cuenta en caso de quemaduras

  • Las quemaduras leves pueden tardar hasta tres semanas en curar.
  • A medida que va sanando puede aparecer picor. No hay que rascarse nunca.
  • Cuanto más profunda es la quemadura, más posibilidades tenemos de que se forme una cicatriz. Para tratar esta cicatriz, podemos aplicar algúna crema o pomada cicatrizante como Cicaplast, aunque lo mejor es llamar al médico para que nos aconseje.
  • Las quemaduras son susceptibles al tétanos, por lo que esta bacteria puede entrar en nuestro cuerpo. Si han pasado más de cinco años desde que se administró la última vacuna contra el tétanos, debemos llamar al médico ya que posiblemente necesitemos otra dosis de refuerzo.
  • Se debe consultar con un médico siempre y cuando aparezcan signos de infección: aumento del dolor, enrojecimiento, hinchazón, supuración, pus, fiebre, inflamación de los gánglios linfáticos, estría (línea roja que sale de la quemadura).
  • En el caso de quemaduras eléctricas, aunque no parezcan importantes, pueden llegar a ser muy graves y dañinas, por lo que se recomienda atención médica inmediata.
  • Si tienes una quemadura o una cicatriz reciente evita el sol y si no es posible, protégela siempre con un fotoprotector de alto espectro.

Autor Silvia

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Quemaduras leves o de primer grado: cómo tratarlas y curarlas
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Quemaduras leves o de primer grado: cómo tratarlas y curarlas
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Las quemaduras de primer grado y las quemaduras por calor se producen cuando la piel entra en contacto con algo caliente: por el contacto con algún líquido caliente, vapor o por algún utensilio doméstico.
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