Enfermedades de Transmisión Sexual

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) han aumentado considerablemente en los últimos años. Justamente este mismo verano la OMS lanzaba la voz de alarma ante una situación preocupante: cada día se registra cerca de un millón de nuevos casos de enfermedades de transmisión sexual.

Esto quiere decir que cada año aparecen en el mundo 376 millones de nuevos casos de enfermedades venéreas, en particular de clamidia, gonorrea, tricomoniasis y sífilis. Ante esta situación la concienciación de los más jóvenes es clave para detener estos contagios. Una llamada a la acción que requiere el esfuerzo de todos para conseguir frenar la propagación y disfrutar de unas relaciones sexuales seguras.

 

En este post podrás informarte de:

¿Qué son las Enfermedades de Transmisión Sexual?

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que se contagian de una persona a otra durante las relaciones sexuales. Son muy comunes y con el inconveniente de que muchas personas que las padecen no presentan síntomas.

Las ETS pueden llegar a ser muy peligrosas aunque detectándolas a tiempo, la mayoría son enfermedades fáciles de tratar. Casi la mitad de la población sexualmente activa está contagiada por alguna infección de transmisión sexual. En muchas ocasiones, al ser asintomáticas, pasan desapercibidas por lo que pueden llegar a tener graves consecuencias a largo plazo.

 

En la mayoría de los casos, las Enfermedades de Transmisión Sexual son asintomáticas o se acompañan de síntomas leves que no siempre permiten diagnosticar la enfermedad.

 

Muchas enfermedades de transmisión sexual se transmiten de forma eficaz de hombre a mujer. Esto se debe a que las mujeres son más propensas a padecer infecciones de forma asintomática por lo que resulta más difícil su diagnóstico. Al no ser tratadas, implica un mayor riesgo de complicaciones a largo plazo incluyendo infertilidad, complicaciones en el embarazo, transmisión de la enfermedad al recién nacido, etc…

Muchas enfermedades de transmisión sexual se transmiten de forma eficaz de hombre a mujer. Esto se debe a que las mujeres son más propensas a padecer infecciones de forma asintomática por lo que resulta más difícil su diagnóstico. Al no ser tratadas, implica un mayor riesgo de complicaciones a largo plazo incluyendo infertilidad, complicaciones en el embarazo, transmisión de la enfermedad al recién nacido, etc…

 

enfermedades de transmisión sexual

 

Diferentes tipos de enfermedades de transmisión sexual

Las enfermedades de transmisión sexual están causadas por bacterias, parásitos y virus. Existen más de 25 tipos de ETS, aunque las “clásicas” y más frecuentes son:

  • Clamidia
  • Herpes Genital
  • Gonorrea
  • VID/SIDA
  • VPH
  • Sífilis
  • Tricomoniasis

Actualmente se conocen hasta 30 microorganismos capaces de dar lugar a 50 síndromes: gonorrea, clamidia, sífilis, estreptococo, herpes, hepatitis, papiloma humano, sida, candidiasis, trichomona, giardia, ectoparásitos… Sólo la clamidia, la sífilis, la gonorrea y la tricomoniasis afectan a 376 millones de personas al año.

 

Se estima que más de 500 millones de personas son portadoras del virus que provoca la infección genital por virus del herpes simple (VHS)

 

Entre todos los virus, bacterias y parásitos causantes de las ETS, se sabe que se transmiten por contacto sexual. Ocho de ellos se han vinculado a la máxima incidencia de enfermedades de transmisión sexual. De esas ocho infecciones, cuatro son curables:

  • Sífilis
  • Gonorrea
  • Clamidia
  • Tricomoniasis

 

Las otras cuatro: hepatitis B, herpes simple, VIH y el virus del papiloma humano son incurables, aunque actualmente se cuenta con tratamientos capaces de atenuar o modificar los síntomas y/o enfermedad.

 

 

Causas de las Enfermedades de transmisión sexual y Factores de Riesgo

Las ETS afectan tanto a hombres como a mujeres aunque por lo general, los problemas de salud que causan afectan de una forma más grave a las mujeres.

Los principales factores de riesgo en el contagio de las ETS son:

  • El inicio precoz de las relaciones sexuales
  • Tener varias parejas sexuales
  • No utilizar métodos anticoncepticos

Para evitar contraer una ETS la prevención es fundamental y ésta debe ir encaminada en cambiar ciertos hábitos y/o actitudes, como promover el uso de métodos anticonceptivos como el preservativo.

Hay que destacar que el uso correcto del preservativo no elimina el riesgo al 100%, aunque lo reduce enormemente. Lo más fiable, ante la sospecha de una ETS, es no tener sexo vagina, ni anal, ni oral.

 

En el año 2016 sólo la sífilis causó unas 200.000 muertes fetales y de recién nacidos

 

Para que una ETS se contagie no es necearia la penetración ya que se pueden contraer por contacto sexual sin penetración.

  • Penetración anal: Comporta un mayor riesgo de infecciones por VIH/SIDA que la penetración vaginal.
  • Sexo oral: Muchas ETS (herpes, verrugas genitales, gonorrea, clamidia, sífilis…) se pueden transmitir mediante el sexo oral aunque el riesgo es menor que el de la penetración vaginal o anal.
  • Compartir juguetes eróticos: El compartir juguetes en las relaciones sexuales también implica un riesgo de contagio.
  • Besos, caricias: El contacto íntimo en forma de besos, caricias, masajes, masturbación mutua… conlleva un riesgo de transmisión mucho más bajo que con las prácticas que conllevan penetración. Ciertas infecciones como el VIH y la hepatitis no suponen un riesgo en este caso.

Lo mejor de las relaciones sexuales es poder disfrutarlas sin tener que preocuparse de un embarazo indeseado o de las ETS. El uso de preservativos, hablar abiertamiente de ello con tu pareja y realizarse controles periódicos es la manera de evitar que una ETS arruine nuestra vida.

 

uso preservativo

 

Las principales enfermedades de transmisión sexual

La Clamidia

La Clamidia es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes que se contagia por el contacto sexual con otra persona.

Se transmite a través del sexo vaginal, anal u oral. La bacteria se encuentra en el esperma, en el líquido preeyaculatorio y en las secreciones vaginales. Puede infectar el pene, la vagina, el cuello uterino, el ano, la uretra, los ojos y la garganta.

Raras veces se produce un contagio de Clamidia por toarse los ojos con las manos con secreciones infectadas. No se contagia por compartir alimentos, bebidas, besos, tomarse de la mano, toser, estornudar o sentarse en un inodoro.

La mayoría de personas con Clamidia no son conscientes de que tienen la enfermedad debido a que no presenta síntomas.

Se trata fácilmente con antibióticos pero de no ser tratada puede tener consecuencias graves de salud en un futuro. En el caso de los hombres no presenta grandes complicaciones. Sin embargo, para las mujeres la Clamidia afecta directamente a la salud reproductiva de la mujer pudiendo causar infertilidad a largo plazo en las mujeres y además en caso de embarazo, la Clamidia se puede transmitir al recién nacido.

Los hombres infectados pueden tener complicaciones como prostatitis, infección de la próstata o infección del epidídimo. Las mujeres además de problemas de fertilidad suelen sufrir complicaciones como la Artritis reactiva, parto prematuro y los bebés nacidos de madres infectadas pueden contraer infecciones oculares y neumonía. Además, si la Clamidia no es tratada puede aumentar el riesgo de contraer el VIH.

 

clamidia-infografía

 

 

La Gonorrea

La Gonorrea es una infección bacteriana común que se trata fácilmente con antibióticos. Se transmite por vía sexual y al igual que sucede con la Clamidia, la mayoría de personas que la padecen no tienen síntomas.

Se trata de una de las ETS más comunes. La gonorrea afecta principalmente a adolescentes y a personas jóvenes (entre 20 y 30 años).

Se propaga mediante el sexo vaginal, anal y oral. La bacteria se encuentra en el semen, en el líquido preeyaculatorio y las secreciones vaginales pudiendo infectar el pene, la vagina, el cuello del útero, el ano, la uretra, la garganta y los ojos.

Al no presentar síntomas, la mayoría de personas con Gonorrea se sienten bien por lo que en muchos casos, la persona no es consciente de la presencia de la enfermedad.

La Gonorrea si no es tratada también puede acarrear con diversas complicaciones a largo plazo. En el caso de los hombres la complicación más frecuente es la uretritis, una inflamación de la uretra que también suele estar promovida por la Clamidia. También la epididimitis, una inflamación del epidídimo, un conducto del aparato genital masculino.

 

La gonorrea afecta especialmente en las personas jóvenes de 15 a 24 años.

 

 

En el caso de las mujeres la principal complicación es la salpingitis, una infección de las trompas de falopio que a su vez, forma parte de la enfermedad inflamatoria pélvica.

La infección gonocócica diseminada es más frecuente en mujeres que en hombres. Se produce cuando la bacteria se disemina por el torrente sanguíneo desde donde puede alcanzar otras localizaciones. Sus síntomas son dermatitis, artritis, cuadro febril, malestar, lesiones cutáneas pustulosas…

La artritis gonocócica de las articulaciones también puede aparecer en solitario, sin afectar a otras partes del cuerpo. Suele producir fiebre, dolor fuerte y dificultad de movimiento en la zona afectada.

La Gonorrea puede causar infecciones oculares que son más frecuentes en niños recién nacidos. También la enfermedad inflamatoria pélvica que afecta al tracto genital superior femenino (trompas de falopio, endometrio, cuello de útero y ovarios). Esta enfermedad debe tratarse rápidamente ya que puede complicarse causando infertilidad, embarazo ectópico y dolor pélvico crónico.

 

 

Enfermedades de Transmisión Sexual: Las Verrugas Genitales

Las verrugas genitales son una enfermedad de transmisión sexual. Son muy comunes y están causadas por ciertos tipos del virus del papiloma humano (VPH).  Aunque resultan molestas no son peligrosas y además, se pueden tratar.

Suelen aparecer en la piel que rodea a los genitales y al ano. Aunque algunos tipos de VPH pueden causar cáncer, las arrugas genitales no lo hacen ya que están causadas por  otro tipo de  VPH.

Se trata de la ETS más común y en la mayoría de ocasiones, desaparece por sí sola. Cada año aparecen unos 360.000 casos nuevos. Esto se debe a su contagio que se produce por contacto piel a piel con una persona infectada, la mayoría de veces durante las relaciones sexuales.

Se pueden transmitir, aunque no es frecuente, aún cuando no se tienen verrugas ni otros síntomas visibles. También la madre puede transmitirlas al bebé durante el parto, aunque también es bastante raro.

Las verrugas vaginales son diferentes al resto de verrugas que salen en otras partes del cuerpo. en este caso se trata de protuberancias blanquecinas o de color piel. Aparecen en los genitales o en el ano y al igual que hemos visto con la Clamidia y la Gonorrea, se puede tener el virus causante de las verrugas genitales sin tener síntomas.

 

Más de 290 millones de mujeres están infectadas por virus del papiloma humano

 

Las verrugas genitales pueden tardar en salir desde semanas hasta años después de haber mantenido el contacto sexual con una persona infectada. Una vez aparecen pueden causar picazón aunque la mayoría de veces no duelen.

También puede suceder que una persona que se haya contagiado con el virus no tenga verrugas nunca. A otras les pueden salir solo una vez en la vida y otras puede que las tengan de forma recurrente.

 

 

Enfermedades de Transmisión Sexual: La Sífilis

La Sífilis es una infección bacteriana común que se contagia a través de las relaciones sexuales. De la misma forma que las anteriores, la sífilis tiene una cura sencilla mediante antibióticos. No obstante, si no se trata puede provocar daños permanentes.

Se trata de una enfermedad de transmisión sexual muy común que se propaga a través del sexo vaginal, anal y oral.

La sífilis puede provocar llagas en la zona genital (chancros). Estas llagas no son dolorosas pero hacen que la infección se propague fácilmente a otras personas. Al no ser molestas, muchas personas no se dan cuenta da la presencia de estas llagas y se sienten bien, de modo que en muchos casos ni siquiera saben que tienen la infección.

Se contagia por contacto directo piel a piel cuando se tienen relaciones sexuales. El momento en el que es más contagiosa es precisamente al principio, cuando aparecen las llagas.

Los síntomas de la sífilis son astutos. Pueden pasar inadvertidos, así como aparecer y desaparecer a lo largo del tiempo. La mayoría de personas infectadas por sífilis ni siquiera se dan cuenta de que tienen la enfermedad. Sus síntomas son tan leves que en muchas ocasiones la gente los confunde con otras cosas como granos o erupciones.

La sífilis puede ser confusa debido a que sus síntomas son diferentes en cada etapa y no siempre se manifiestan en el mismo orden en todas las personas. En su primera etapa, aparece la llaga que es el lugar por donde entró la infección al organismo. Son firmes, redondeadas, indoloras y algunas veces pueden estar abiertas y húmedas. Aunque normalmente sólo aparece una llaga, se pueden tener más.

 

En 2016, más de 988.000 mujeres embarazadas contrajeron la sífilis, lo cual dio lugar a más de 200.000 muertes del feto o el recién nacido.

 

Estas llagas son extremadamente contagiosas. Suelen aparecer unas 3-4 semanas después de haberse producido el contagio. Su duración media es de entre 3-6 semanas y luego desaparecen solas, con o sin tratamiento.

En la segunda etapa aparecen erupciones en las palmas de las manos y en las plantas de los pies. También pueden darse en otras partes del cuerpo. En ocasiones, esta erupción es difícil de ver y no pica. También pueden aparecer síntomas como el malestar general que produce una gripe, fiebre baja, sensación de cansancio, dolor de garganta, glándulas inflamadas, dolor de cabeza, bajada de peso, caída del pelo y dolores musculares, así como llagas en la boca, vagina o ano.

Los síntomas de esta etapa pueden durar entre 2-6 semanas y, pueden aparecer y desaparecer durante hasta dos años.

En la tercera etapa y la última, puede haber periodos en los que la infección esté latente (sin síntomas) durante meses e incluso años.

Las personas que tienen sífilis desde hace mucho tiempo y no ha sido tratada, se enfrentan a graves problemas de salud. Si la sífilis no se trata seguirá estando ahí y con el tiempo puede provocar problemas graves de salud como:

  • Tumores
  • Ceguera
  • Parálisis
  • Daños en el sistema nervioso
  • Daños en el cerebro y/o en otros órganos
  • Muerte

 

La sífilis se trata fácilmente con antibióticos. Aunque no se haya recibido tratamiento en las fases inciales, aún se puede tratar y curar evitando daños en el organismo. Las complicaciones de la sífilis en su última etapa pueden aparecer entre 10-20 años después del contagio y los daños que ya haya causado en su etapa tardía no se pueden revertir, ni curar.

 

ETS Sífilis

 

 

Herpes oral y herpes genital

El herpes es un virus común que provoca llagas en los genitales y en la boca. Puede ser molesto y doloroso pero por lo general no acarrea graves problemas de salud.

El herpes está causado por dos virus diferentes: el herpes simple VHS-1, y el herpes simple tipo dos VHS-2.  Se contagia por el contacto directo piel a piel con áreas infectadas. Frecuentemente durante el sexo vaginal, oral y anal pero también por besarse o compartir utensilios y objetos en el caso del herpes labial.

El herpes no tiene cura pero existen fármacos que ayudan a aliviar los síntomas y que disminuyen el riesgo de contagio.

Cuando el VHS-1 o el VHS-2 infectan el área genital o las zonas cercanas a los genitales, se denomina herpes genital. Cuando infecta la boca, los labios y la garganta o las áreas cercanas, se denomina herpes labial, herpes febril o úlcera bucal.

En el caso del herpes no es necesario mantener relaciones sexuales para contraerlo. La mayoría de personas se contagian cuando son niños. La madre puede transmitir el herpes genital a su bebé durante el parto, aunque no es habitual. Aunque es más contagioso cuando hay llagas abiertas y húmedas, también puede propagarse cuando no hay llagas y la piel está perfectamente normal.

 

Algunas ITS, como el herpes genital (VHS de tipo 2) y la sífilis, pueden aumentar el riesgo de infectarse por el VIH.

 

El herpes puede vivir en nuestro organismo durante años in causar síntomas por lo que es muy difícil saber con certeza cuándo y cómo se producido el contagio.

Los medicamentos para el tratamiento del herpes acortan los brotes y previenen que aparezcan muy a menudo. A día de hoy, no se sabe con exactitud qué desencadena los brotes del herpes genital.

El tratamiento se basa en medicamentos antivirales como aciclovir (Zovirax) o valaciclovir (Valtrex).

A diferencia de otras ETS, si el herpes no se trata, en este caso no provocará problemas graves de salud como sucede con otras enfermedades de transmisión sexual. Si no se recibe tratamiento los brotes pueden repetirse  y ser esporádicos con frecuencia. Sin embargo, una persona con herpes genital tiene más posibilidades de contagiarse con el virus de inmunodeficiencia humana (VIH). Por lo tanto, es siempre recomendable el uso del preservativo.

 

Hepatitis B

La hepatitis B es una infección del hígado causada por un virus (VHB). Se trata de una enfermedad grave, que no tiene cura y que por suerte, es fácil de prevenir mediante la vacunación y la práctica de sexo seguro.

También es altamente contagiosa. Se transmite por contacto con el semen, secreciones vaginales, sangre y orina. El contagio también se puede producir por mantener relaciones sexuales sin protección, compartir cepillos de dientes, rasuradoras y otros objectos como agujas por ejemplo. La madre durante el parto también puede transmitir la enfermedad al recién nacido.

La hepatitis B tampoco presenta síntomas y desaparece por sí misma. La mayoría de personas infectadas ni siquiera saben que la tienen y cuando se presentan sus síntomas suele dar lugar a confusiones ya que son muy similares a los de la gripe.

 

La Hepatitis B es una de las enfermedades más importantes a nivel mundial en la actualidad. Constituye un serio problema de Salud Pública en todo el planeta, a pesar de disponerse de una vacuna eficaz y segura desde 1982

 

 

Cuando se manifiesta los primeros síntomas aparecen entre la sexta semana y los 6 meses posteriores al contagio. Los síntomas duran unas semanas aunque en algunos casos se pueden prolongar durante meses:

  • Cansancio
  • Dolor en el abdomen
  • Naúseas y vómitos
  • Dolor en las articulaciones
  • Pérdida de apetito
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Urticaria
  • Orina oscura
  • Heces de color claro o grisáceas
  • Ictericia (color amarillento en piel y ojos)

 

Aunque la hepatitis B no tiene cura normalmente suele desaparecer sola de forma espontánea entre la cuarta y octava semana. Se estima que 9 de cada 10 adultos que contraen la hepatitis B se recuperan por completo. No obstante, 1 de cada 20 que contraen la enfermedad serán portadores de la hepatitis B de por vida.

En el caso de que la enfermedad no sea tratada y/o no se cure por completo puede causar graves daños en el hígado como cirrosis y cáncer. Una de cada cinco personas con hepatitis B crónica mueren a causa de la enfermedad. No obstante, los tratamientos son casi siempre eficaces si se reciben en seguida.

 

Hepatitis B
La vacuna contra el HPV puede prevenir la hepatitis B, una enfermedad del hígado que puede causar una afección moderada que dura unas pocas semanas, o puede convertirse en una afección grave crónica para toda la vida.

 

 

Virus del Papiloma Humano (VPH)

Es la infección de transmisión sexual más común. Existen más de 200 tipos de virus del VPH de los cuales unos 40 pueden infectar el área genital. Por lo general, el virus del papiloma humano es inofensivo y también desaparece espontáneamente. Algunos tipos pueden causar verrugas genitales o cáncer.

El VPH se propaga a través de las relaciones sexuales. De hecho, casi todas las personas sexualmente activas se contagian con el virus del papiloma humano al menos una vez en su vida. La mayoría de personas no tiene síntomas por lo que generalmente ni siquiera son conscientes de que tienen la enfermedad.

De los tipos de VPH, los tipos 6 y 11, causan la mayoría de casos de verrugas genitales. Por otro lado, una docena de tipos de VPH pueden causar cáncer, concretamente los tipo 16 y 18, que son causantes de la mayoría de casos. El cáncer cervical se asocia comúnmente al virus del papiloma humano aunque también puede causar cáncer en la vulva, vagina, pene, ano, boca y garganta.

 

Más de 290 millones de mujeres están infectadas por virus del papiloma humano (VPH)

 

La vacunación contra el VPH puede prevenir el contagio. Los casos de alto riesgo (riesgo de cáncer) pueden ser tratados fácilmente antes de que se conviertan en cáncer por lo que es de vital importancia hacerse los exámenes del VPH y las citologías vaginales (prueba de Papanicolau) con regularidad en el ginecólogo.

Al tratarse de una infección que no presenta síntomas es muy importante realizarse un chequeo anual. El cáncer cervical se puede prevenir si se detectan los cambios anormales de las células a tiempo que de no detectarse, pueden convertirse en un cáncer.

La citología sirve para detectar células anormales en el cuello uterino. Las áreas afectadas pueden monitorearse y tratarse antes de que se vuelvan más graves.

La buena noticia es que la mayoría de personas se recuperan de las infecciones por VPH sin sufrir ningún problema de salud. A día de hoy, se desconoce por qué algunas personas sufren infecciones por VPH prolongadas, cambios celulares precancerosos o cáncer. Fumar también aumenta el riesgo de que el VPH provoque cáncer cervical.

 

 

SIDA-VIH

El virus VIH (Virus de Inmunodeficiencia Humana) es el causante del SIDA. Esta enfermedad de transmisión sexual afecta al sistema inmunitario. Destruye las células del sistema inmunitario, las defensas de nuestro cuerpo, dañándolo y haciendo que la persona que lo tiene se enferme con mayor facilidad e incluso que muera por infecciones que el organismo normalmente podría combatir sin problemas.

 

En la mayoría de casos el VIH no presenta síntomas durante años por lo que la persona infectada puede pasar años sin saber que tiene SIDA.

 

El SIDA no tiene cura. Una vez contraído el virus permanece en el cuerpo de por vida. Esta enfermedad hace unas décadas era mortal, hoy en día, gracias a la investigación, se ha convertido en una enfermedad crónica. Si una persona con VIH no es tratada morirá. Los medicamentos actuales ayudan a controlar la enfermedad, a que el paciente enferme menos y en disminuir las posibilidades de que la persona contagiada infecte a otras. Esto se debe a que este tipo de fármacos reducen la cantidad de VIH en la sangre tanto que hasta puede que no salga en los análisis.

La forma más común de transmisión del VIH es a través de las relaciones sexuales sin protección. No obstante, el SIDA se puede contraer también por otras vías:

  • Sexo vaginal o anal sin protección
  • Compartir jeringas infectadas (drogas, perforaciones en el cuerpo, tatuajes…)
  • Tener heridas o ampollas abiertas que entran en contacto con la sangre, esperma o secreciones vaginales.

 

Por lo general, las personas que han contraído el VIH pueden sentirse sanas durante años. De hecho, pueden transcurrir 10 años o más hasta que la infección manifieste sus primeros síntomas. Por ello, es importante realizarse pruebas periódicas, sobre todo si se mantienen relaciones sexuales sin protección.

Entre la semana 2 y la 4 después de contraer el VIH se puede sentir algo de fiebre, dolor y malestar. Es la primera reacción de nuestro cuerpo frente a la infección. Estos síntomas desaparecen  en unas semanas y no vuelven a aparecer hasta pasados unos años. No obstante, si tienes VIH puedes contagiar a otras personas aunque la enfermedad no se manifieste.

Pasados unos 10 años desde el inicio del contagio es cuando aparecen los primeros problemas. El SIDA destruye las células del sistema inmunitario. Estas células se las conoce con el nombre de CD4. Sin estas células, el organismo es más propenso a enfermar gravemente por infecciones que generalmente no harían daño.

 

Los síntomas más frecuentes del SIDA son:

  • Aftas de revestimiento espeso y blanco en la lengua o boca
  • Dolor de garganta
  • Infecciones graves por hongos
  • Enfermedad pélvica inflamatoria crónica
  • Infecciones graves recurrentes
  • Cansancio persistente
  • Mareos, aturdimiento
  • Dolor de cabeza
  • Pérdida repentina de peso
  • Formación de hematomas con más frecuencia de lo normal
  • Diarrea
  • Fiebre, sudores nocturnos
  • Glándulas inflamadas o duras en la garganta, axilas o ingle
  • Episodios de tos seca y profunda
  • Sensación de falta de aire
  • Protuberancias viioláceas en la piel y/o en la boca
  • Sangrado de nariz, boca, ano o vagina
  • Erupciones en la piel
  • Adormecimiento de manos o pies
  • Pérdida de control sobre los músculos y los reflejos
  • Pérdida de fuerza muscular e incapacidad de movimiento

 

Transcurridos unos 10 años y si no se ha recibido tratamiento, aparecen infecciones raras, denominadas oportunistas, ciertos tipos de cáncer o simplemente un recuento muy bajo de células CD4.

 

 

Tricomoniasis

Aunque no se habla mucho de ella, la tricomoniasis, esta enfermedad de transmisión sexual es muy común y de la misma forma que las otras ETS de las que hemos hablado, la mayoría de personas no tiene síntomas.

Está causada por un parásito que se propaga muy fácilmente durante las relaciones sexuales. Cuando aparecen los síntomas, el más común es la vaginitis que se caracteriza por la irritación de la vagina. La tricominiasis también puede afectar a la uretra. Los síntomas incluyen irritación, picazón, flujo con mal olor, sangre en el flujo vaginal, inflamación en el área genital, dolor durante las relaciones sexuales y ganas de orinar frecuentes y dolorosas.

La tricomoniasis generalmente se transmite durante el sexo vaginal o por el contacto entre dos vulvas, o por compartir juguetes sexuales. Por suerte, se combate fácilmente con antibióticos.

Los síntomas pueden pasar inadvertidos, también aparecer y desaparecer. Alrededor de 7 de cada 10 personas no tienen síntomas de infección. Cuando la infección se produce en el pene es muy poco probable que cause síntomas. En ocasiones, son tan leves que pasan inadvertidos o pueden dar lugar a equivocaciones, como hacernos pensar que se trata de una infección de orina.

Los síntomas de la tricomoniasis suelen aparecer entre tres días y un mes después de haber contraído la enfermedad. Lo más probable es que cause vaginitis. Otros síntomas incluyen dolor y ardor al orinar, ganas constantes de orinar, secreción de la uretra y picazón e irritación dentro del pene.

Aunque los síntomas no sean visibles la enfermedad sigue latente. La única forma de acabar con ella es tratándola con los medicamentos adecuados.

 

Conclusiones sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual

Según los últimos datos publicados por la OMS, se calcula que el 25% de las y los jóvenes sexualmente activos a nivel mundial están afectados por alguna enfermedad de transmisión sexual. 

Esta cifra deja en evidencia de que las ETS a día de hoy suponen un problema médico y de salud pública de gran magnitud, cuya incidencia aumenta fundamentalmente en mujeres y jóvenes, estimándose que la mitad de los nuevos casos ocurren en personas de 15 a 24 años.

Las infecciones de transmisión sexual constituyen una epidemia en la mayor parte de los países del mundo. Los adolescentes y jóvenes constituyen la población más vulnerable para padecer y transmitir las ETS.

Cuando las Enfermedades de Transmisión Sexual no se tratan pronto y adecuadamente, tienen secuelas graves para la salud de quien las padece y para su descendencia, pues algunas se transmiten de madre a hijo.

Entre las ETS, especialmente la Gonorrea y la Clamidia, pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica  en las mujeres infectadas, produciendo daños irreversibles en las trompas de Falopio. Entre el 55 y el 85% de las EIP no tratadas producen esterilidad o dan lugar a embarazos ectópicos que en países subdesarrollados y con sistemas de salud precarios, son causa frecuente de hemorragia seguida de muerte. En los países más desarrollados el diagnóstico temprano evita las muertes pero produce secuelas de por vida.

 

El mejor sexo, es el sexo seguro. Educa, conciencia y difunde…

 

En las mujeres embarazadas pueden afectar a la salud de la madre y del lactante. Contribuyen al nacimiento de niños prematuros y con bajo peso. La sífilis y la infección por herpes genital pueden causar abortos espontáneos, muerte prenatal o perinatal. La gonorrea y la infección por Clamidias pueden extenderse a los ojos del recién nacido y dañar la vista si no se trata. Pueden contraer infecciones graves como neumonía por Clamidia y afectación del sistema nervioso central, como en el caso de la sífilis.

Hoy sabemos con certeza que el cáncer de cérvix uterino es causado por el virus del papiloma humano (VPH), otra infección de transmisión sexual que generalmente cursa asintomática para las mujeres y que sólo es detectable mediante citología, colposcopia y biopsia del cuello uterino. Es el primer tumor maligno de causa infecciosa conocido.

Se puede afirmar que los adolescentes son más vulnerables frente a las ETS porque saben muy poco sobre ellas, les falta información y la que tienen está sesgada por los prejuicios, creen que sólo se contaminan si tienen sexo con determinado estereotipo de persona.

Los jóvenes utilizan preservativos irregularmente, ya que muchas de sus relaciones sexuales son espontáneas. Las encuestas confirman que se inician en las relaciones sexuales cada vez más pronto teniendo un mayor riesgo de exposición porque cambian frecuentemente de pareja sexual.

La OMS recomienda la prevención. Prevenir es la mejor manera de hacer frente a las necesidades de los jóvenes. Nuestros jóvenes necesitan apoyo y ayuda de los adultos en todo lo que se refiere a educación sexual, información y en evitar conductas de alto riesgo en las relaciones sexuales.

 

 

Fuentes:

Centro para el Control y Prevención de Enfermedades “Enfermedades de transmisión sexual” – https://www.cdc.gov/std/spanish/default.htm

OMS “Infecciones de Transmisión Sexual ” https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/sexually-transmitted-infections-(stis)

 

Autor SilviaPharm

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Enfermedades de Transmisión Sexual
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Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) han aumentado considerablemente en los últimos años. Justamente este mismo verano la OMS lanzaba la voz de alarma ante una situación preocupante: cada día se registra cerca de un millón de nuevos casos de enfermedades de transmisión sexual.
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